11:48h. Martes, 25 de febrero de 2020

Los supermillonarios crecen casi un veinte por ciento en dos años

Sólo un par de años el club de los más acaudalados ha crecido un 19,1%

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Los últimos coletazos de la crisis económica y los primeros pasos de la recuperación han supuesto, en general, una buena época para los que más tienen. El número de supermillonarios en España no deja de crecer, según la estadística más reciente del impuesto de patrimonio: si en la declaración del 2012 –presentada en el 2013– 569 contribuyentes aseguraron ante la Agencia Tributaria que poseían bienes y derechos por un valor superior a 25 millones de euros, en el 2014 ya alcanzaron los 678.

Es decir, en sólo un par de años el club de los más acaudalados ha crecido un 19,1%. Los 61 contribuyentes con una base imponible superior a 100 millones de euros declararon de media 205,8 millones.

En total, 181.874 contribuyentes presentaron su declaración sobre el impuesto de patrimonio en el 2014, un 4,8% más que dos años antes. Fue precisamenten en el 2012 cuando se abrió el último proceso de amnistía fiscal y el primer ejercicio en el que fue obligatorio declarar los bienes en el extranjero.

Crecen las declaraciones en los segmentos más altos

Aunque crece el volumen de declarantes en prácticamente todos los tramos, en los segmentos más altos hay incrementos notables, como los que declaran entre 7,5 y 10 millones de euros (16,7% más que en 2012), entre 4 millones y 4,5 millones (11,2%) y entre 10 y 25 millones (10,3%).

El informe, publicado ayer por el Ministerio Hacienda, hace una radiografía del patrimonio de los contribuyentes más ricos. Si se atiende a la base imponible declarada, de media, el 27% corresponde a inmuebles, el 23% a acciones, otro 21% a fondos de inversión y un 15,2% en depósitos bancarios.

Los inmuebles y acciones se llevan el 50% del patrimonio

Este reparto difiere de forma notable de aquellos con mayor patrimonio: para los que poseen más de 75 millones de euros, el peso de los inmuebles y de los depósitos bancarios apenas llegan a en torno del 6% y el 10%, respectivamente, mientras que la preponderancia de la renta variable no deja de subir a medida que aumenta la riqueza, llegando a suponer casi el 48% para los que tienen más de 100 millones. En estos tramos altos, los fondos de inversión representan en torno a un tercio del patrimonio.

En comparación con el ejercicio anterior, el valor inmobiliario global se mantuvo constante mientras que cayó la renta fija (-11,3%) y subió sobre todo la participación en instituciones de inversión colectiva (19,2%). Además, el patrimonio bruto declarado en el 2014 fue de 353.909 millones de euros, con un incremento del 4,1% respecto al 2013.

Este impuesto supone unos ingresos para las arcas tributarias de 937 millones de euros –en el 2007 alcanzó los 2.121 millones–. El impuesto de patrimonio fue restablecido “con carácter temporal” en el 2011 –no se tributaba por las propiedades y derechos desde el 2008– y, en general, se obligó a declarar a los que el valor de sus posesiones es superior a los dos millones de euros.

El impuesto de patrimonio, en función de la autonomía

Sin embargo, cada comunidad autónoma tiene capacidad para elevar o rebajar este impuesto cedido por el Estado. El caso de Madrid es extremo, ya que exime del pago a todos los contribuyentes que residen en dicha comunidad –y que acumulan nada menos que la cuarta parte de la base imponible declarada en toda España–. Esta bonificación del 100% alcanzó los 661 millones en el 2014, prácticamente un 10% más que dos años atrás.

Aparte del caso extremo de Madrid, el tipo efectivo medio del impuesto de patrimonio, en retroceso en los dos últimos años y un punto por debajo del 2007, fue del 0,41%. Catalunya, con un 0,61% se encuentra en el grupo de autonomías con la presión más elevada, sólo superada por Galicia (0,79%), Extremadura (0,68%), Murcia (0,63%) y Andalucía (0,62%).