12:56h. Martes, 25 de febrero de 2020

Lección de odio en un colegio de Alsasua

Los proetarras cuelgan de las paredes carteles en los que se hablaba de «montajes policiales» y «represión»



 

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El pasado mes de agosto, la organización de la izquierda proetarra «Ospa Eguna» (Día de la Huida)de Alsasua –a la que pertenecen los encarcelados esta semana por el linchamiento de un teniente, un sargento y sus parejas sentimentales–, difundía un manifiesto en el que acusaba a la Guardia Civil de manipular a los niños por haber acudido a los centros educativos a explicar las actividades, la mayor parte de ellas de carácter humanitario, que desarrolla el Instituto Armado.

Pedir a estos individuos, capaces de golpear a personas que están en el suelo, incluso con patadas certeras de kárate, un mínimo de equidad, es tiempo perdido porque el fanático no admite otros razonamientos que no sean los suyos. Por la boca muere el pez, dice el refrán, y las fotografías que ilustran esta página lo demuestran. Se trata de la protesta promovida tras los citados encarcelamientos en el Instituto San Miguel de Aralar de Alsasua.

En vez de dejar estudiar a los escolares, de entre 12 y 17 años, los proetarras se dedican, en horas lectivas, a distribuir su odio a España y a la Guardia Civil. Entre otras actividades, han mostrado y colgado en las paredes carteles en los que se hablaba de «montajes policiales» y «represión». Las pizarras también han sido utilizadas para difundir estas consignas. Por su edad, los niños y los jóvenes son fácilmente manipulables, y lo que se les enseña en esa etapa queda grabado para siempre. Entonces, ¿de qué se quejan quienes hablan de que las detenciones y posteriores envíos a prisión ha sido poco menos que un atentado contra la tolerancia? Por cierto, en el citado manifiesto ya señalaban lo mucho que les molestaba que los guardias civiles entraran en los bares de la localidad.

Lección de odio en un colegio de Alsasua