miércoles, 10 de agosto de 2022 05:13h.

Putin contra Europa

ENS-Actualidad

Putin no es Europa, ni puede serlo. Putin es la antiEuropa. Putin es culpable

Imagen Putin contra Europa
Imagen Putin contra Europa

La invasión de Ucrania por parte del ejército ruso nos coloca de nuevo ante lo peor de nuestra historia, la de Occidente, la de Europa. Putin es, en esta época convulsa del siglo XXI que nos está trayendo un nuevo mundo, un digno hijo de Josef Stalin y Adolf Hitler. No en vano fue miembro destacado de aquella KGB soviética que con la hoz y el martillo en ristre sembró de tinieblas los espacios de la libertad europea duramente conquistados

No hay que caer en su trampa. La Rusia de Putin no puede ser Europa. Por más que el papel de los países de la UE deje mucho que desear, por más que el seguidismo hacia los intereses, no siempre iguales a los nuestros, de USA sea evidente…la Rusia diseñada por Vladimir Putin no tiene cabida en el espacio europeo si entendemos que Europa es más, mucho más, que un enclave geográfico porque es, sobre todo, un proyecto de convivencia fundamentado sobre los valores de la libertad y los derechos humanos y  sociales. No hay lugar para Putin aquí.

La Rusia de Putin, por el contrario, es territorio dominado por la tiranía y la arbitrariedad, heredera directa del imperialismo zarista y del imperialismo soviético, ahora bajo la forma de un capitalismo sin control combinado con la represión hacia las libertades básicas y los derechos humanos fundamentales. La Rusia de Putin es un engendro que no supone ninguna alternativa a un mundo en crisis. Se equivocan los que en la extrema izquierda y en la extrema derecha buscan los matices y los requiebros para terminar justificando, aunque sea colocándose de perfil, lo que no tiene justificación posible.

Hablan de identidad. De la identidad genuina, de la gran Rusia, de los ucranianos que se sienten rusos. Discutir en torno a las identidades amplias, y a veces confusas, suele conducir a los callejones sin salida y la ley del más fuerte. Búsquese en todo caso el entendimiento, la federación o la confederación con los que se considera hermanos. Pero, ¿es posible maltratar a un hermano con bombardeos y masacres? ¿Alguien en su sano juicio podría ver normal que España invadiera Portugal en razón de nuestro hermanamiento histórico y nuestra compartida identidad ibérica? Y voy un paso más allá: ¿algún país del mundo apoyaría a España si decidiera invadir una Cataluña independiente años después de haberse concedido esa independencia que reclaman los separatistas?. Se podría esgrimir que España estaba actuando en defensa de los catalanes que se sienten españoles, o que estaba impidiendo que  una estructura militar enemiga se instalara en territorio catalán contra nuestros intereses, pero ni así nadie en el mundo apoyaría nuestra brutalidad.

Porque los justificadores hablan también de los intereses invasivos de la OTAN, como tapadera de USA, para integrar a Ucrania y colocar una arsenal de grandes dimensiones a las puertas del eterno enemigo. Hablan de humillación intolerable, hablan de legítima defensa de Rusia, como si no hubiera sido posible un acuerdo para garantizar la neutralidad de Ucrania, su no integración en la OTAN, a cambio del derecho a su soberanía. ¿Realmente no ha sido posible?

Se mire como se mire la invasión de Ucrania es un ataque frontal a Europa y todo lo que queremos representar. Lo peor es que la respuesta de Europa es escasa y sí, siempre a las faldas de Estados Unidos. Se equivocan los que piensan que con Putin sería posible una gran Europa desde España a Siberia. Putin no es Europa, ni puede serlo. Putin es la antiEuropa. Putin es culpable. Putin no es más que un terrible grano en el trasero, un síntoma evidente de una época desnortada y populista, un tirano al frente de un país con un enorme potencial militar y capacidad nuclear que ha encontrado en China el aliado perfecto para sustituir la hegemonía USA por otra en la que los valores sean otros, y creo que peores. Rusia con China no es la Rusia Europea que desearía la Ucrania más occidental, es el conglomerado asiático dispuesto a introducir al mundo por los senderos de la arbitrariedad, el populismo o la dictadura. No deberíamos dejar enredar por los que buscan las justificaciones y los matices, ya decía  Harry S. Truman: “Si no puede convencerlos, confúndalos”. Y así quieren hacer. Ucrania es, al final, el síntoma evidente de un mundo en zozobra y la excusa perfecta para que los tiranos hagan de las suyas, son respeto mínimo a la vida humana y con el cinismo acostumbrado por aquellos que, como Vladimir Putin, provocan desasosiego hasta cuando sonríen

@NuevoSurco

Texto publicado en los diarios del Grupo Promecal